La maternidad y la paternidad son una experiencia única e irrepetible. Ésta comienza con el nacimiento de cada uno de nuestros hijos ya que ellos también son únicos e irrepetibles.
Una experiencia positiva de maternidad o paternidad implica un adulto atento, cercano, cálido, calmado y sobre todo alentador del desarrollo de los niños. De esta forma nuestros hijos reciben de nosotros, sus padres, mensajes de esperanza, la sensación de que son capaces de enfrentar y afrontar el mundo sin temor y sobre todo que ellos significan para nosotros una gran alegría.
La madre Teresa de Calcuta afirmaba “el amor comienza en casa…solo cuando hay amor en casa podemos compartirlo con nuestros vecinos…desde el principio debemos enseñar a nuestros hijos a amarse mutuamente…”
La familia es el lugar donde no solo se espera recibir alimento sino protección, cariño. La sensación de querer y ser querido por alguien.
Sin ninguna duda el amor, la alegría, el respeto, la solidaridad, el compromiso, la responsabilidad, todo, se aprende en casa. ¿Cómo? Básicamente a través del ejemplo de mamá y papá.
¿Qué significa entonces ser mamá?
Esta es una pregunta pretenciosa y seguramente hay tantas respuestas como madres existen. Sin embargo podemos esbozar algunas respuestas.
La madre tiene como función básica alimentar física y psicológicamente a sus hijos dándoles protección y estimulándolos a crecer. Quizás lo más importante es que la mamá entregue al hijo una especie de amor incondicional, le enseñe a recibir y expresar ternura. Creer en sí mismo, sensación que debiera transmitir la madre, desarrolla el sentimiento de ser capaz de hacer bien las pequeñas tareas de cada día y ser valorado por ello.
¿Qué significa ser papá?
También encontraremos aquí muchas respuestas pero podemos decir que el padre ha sido históricamente la figura fuerte y protectora, el guía, la autoridad y el proveedor de la familia. Esto le ha costado un precio muy alto, la lejanía y en muchos casos la ausencia. Con el paso del tiempo el rol del padre ha ido cambiando. Los padres hoy se integran y colaboran con las rutinas domésticas ganando en presencia y cercanía. Un papá cercano, abierto al diálogo, afectuoso, cariñoso, da a sus hijos una imagen positiva del mundo entregándoles una sensación de protección inigualable.
Mamá y Papá, palabras repletas de significado. Palabras universales, implican responsabilidades, seriedad, compromiso, pero sobre todo alegría. Seguramente nuestras primeras palabras y las de nuestros hijos.
“La paz y la guerra comienzan en casa. Si de verdad queremos paz en el mundo, comencemos por amarnos mutuamente dentro de nuestras familias”*
No necesitamos hacer grandes cosas para lograrlo sino simplemente ser mamá y papá.
