La espalda es muy delicada y fuerte a la vez. Resiste años de abuso sin quejarse. La maltratamos continuamente, encorvándola, levantando objetos pesados, a veces participamos en actividades que la dañan y si duele sencillamente nos tomamos una aspirina.
Postura y Movimiento
Evitemos permanecer en la misma postura por largo tiempo. Hay que tratar de moverse constantemente, esto estimula¬rá la circulación y evitará que los músculos se contraigan.
Agacharse con cuidado es un buen consejo a tener en cuenta. Cuando tengas que agacharte trata de mantener el torso recto, evita doblarlo para proteger la parte baja de la espalda. Evita cargar objetos pesados cuando estas agachada y levantarte con ellos!
Debemos evitar estar todo el día sentadas en sillas incómodas. Tenemos que aprender a sentarnos bien. Las sillas tienen que tener soporte para la espalda.
Dormir bien es muy importante. Tu cama es muy importante cuando se trata de la espalda. Es mejor dormir de lado o de espalda, se recomienda evitar dormir boca abajo para reducir la presión en la espalda.
La postura y la forma de caminar
La postura y la forma de caminar nos dan elegancia y salud.
Una buena postura nos ayudará a mantener la espalda sana y prevenir dolores.
Se dice que la forma de caminar y la postura en general son un reflejo de nuestra autoestima. En modelaje gran parte
del entrenamiento consiste en caminar correctamente. Pero no se necesita ser modelo para caminar con estilo.
Algunos consejos prácticos para caminar correctamente y con gracia:
1- La cabeza debe de estar erecta pero sin poner estrés en la nuca, sin rigidez.
2- La mirada hacia el frente no hacia el piso
3- Los hombros hacia abajo, el cuello extendido
4- La espalda recta pero sin rigidez
5- El estomago ligeramente contraído (esto sucede naturalmente si estas recta)
6- Al caminar las caderas deben de dar el liderazgo no el estomago o la cabeza
7- Camina con pasos largos pero sin correr, camina a ritmo moderado. Deja que te admiren.
8- Si no tienes nada en los brazos estos deben de estar a los lados de tu cuerpo y moverse naturalmente. No los cruces frente a tu pecho o pongas las manos en los bolsillos.
Libros en la cabeza
El viejo ejercicio de caminar en línea recta con libro en la cabeza funciona. Se trata de trazar una línea recta en el piso, ponerse los libros en la cabeza y practicar caminar sin salirse de la línea.
Este ejercicio pone en práctica los consejos anteriores. Los libros en la cabeza nos obligan a alargar el cuello y ponernos rectas, el caminar sobre la línea nos ayuda a liderar con las caderas. La clave de este ejercicio es perseverancia y constancia. La forma de caminar es un hábito y como tal puede cambiarse pero toma tiempo.
